¿Quién fue el maestro Goyito?

Éste fue un intelectual incansable que se desempeñó como maestro y funcionario. Promulgó leyes y escribió numerosos libros, artículos, rimas y canciones.         

Nació en Colima en 1866, un año antes del fusilamiento de Maximiliano, y murió en la Ciudad de México en 1934, el año en que Lázaro Cárdenas asumió la presidencia. Vivió en la restauración de la república, el porfiriato, la revolución y sus primeros gobiernos. Todos estos periodos se caracterizaron por la fe en el progreso y el afán de justicia y modernidad; él es Gregorio Torres Quintero, quien consagró su vida al logro de dichos fines. 

Al igual que muchas otras personas, Torres Quintero consideraba la educación como el principal agente para transformar a la sociedad. Fue discípulo del gran pedagogo suizo-mexicano Enrique Rébsamen (fundador de la escuela normal) y al igual que éste realizó una intensa labor en distintas partes de la república. De acuerdo con Rodríguez Álvarez (s/f), elaboró las leyes de instrucción pública de Colima y Yucatán, en las que defendió la gratuidad, la laicidad y obligatoriedad de la educación. También decretó medidas para la remodelación y acondicionamiento de las escuelas y promovió un enfoque educativo muy cercano al de la pedagogía de la acción que por entonces desarrolla John Dewey en Estados Unidos.

Ocupó el cargo de director del departamento de instrucción primaria durante el breve e infortunado gobierno de Francisco I. Madero. Desde ahí echó a andar uno de los primeros proyectos de alfabetización, el cual fue interrumpido por la Decena Trágica. Al triunfo de los constitucionalistas, fungió como Consejero Educativo del gobierno del Estado de México, y más adelante, se integró al consejo técnico de la Secretaría de Educación Pública, dirigida por José Vasconcelos (ibid).

Torres Quintero defendía la idea de que la enseñanza del español debía ser directa, como en el aprendizaje de la lengua materna o en el de una lengua extranjera, como el método Berlitz donde el profesor ignoraba la lengua de sus alumnos, para evitar la traducción y estimular la transmisión directa.

Su obra más destacada fue su Método Onomatopéyico para enseñar a leer y escribir. A través de dicho método, Torres Quintero buscó sustituir al antiguo silabario que se basaba, como dice su nombre, en el aprendizaje de sílabas y su articulación para formar palabras. El profesor afirmaba haberse inspirado en Comenio y Agustín Grosselin, creador del método fonomímico para sordomudos que el autor conoció en las clases de su Profesor Rafael Izunza de la Escuela Normal de la Ciudad de México.

Por su parte, el método onomatopéyico se basa en el aprendizaje de las vocales no a partir de su nombre sino de su sonido. De acuerdo con Lucía Martínez Moctezuma (2015), el método era: 

“...onomatopéyico porque el sonido de las letras se obtenía de la imitación fonética de ruidos y las voces. Era sintético porque partía de los sonidos para formar sílabas, palabras y luego frases. Analítico, porque en sus ejercicios orales las palabras se descomponían en sílabas. Simultáneo porque asociaba la lectura con la escritura”.

Si bien Torres Quintero no inventó este método, su libro tuvo gran impacto entre maestros y alumnos. Sus páginas bellamente ilustradas, la sencillez de sus lecciones y la amenidad de sus historias le ganaron un gran número de adeptos. Prueba de ello es que el texto se publicó ininterrumpidamente de 1904 a 1992, es decir por casi noventa años (Mártinez, op. cit.).

Como parte de su estrategia de lectoescritura, Torres Quintero compuso versos y canciones infantiles que hoy forman parte de la memoria sonora de México. Seguro conoces varías y no sabías quién era su autor. De acuerdo con su biógrafo Genaro Hernández Corona (1955), son de su autoría rimas tan populares como:

Los pollitos dicen
pío, pío, pío,
cuando tienen hambre,
cuando tienen frío.

O aquella otra de:

En el agua clara
que brota en la fuente,
un lindo pescado
sale de repente.

La Universidad Pedagógica Nacional rinde homenaje a Gregorio Torres Quintero nombrando así a la biblioteca de la unidad Ajusco. Dicho inmueble cuenta con un sistema bibliotecario de vanguardia en el campo educativo para la formación y actualización de docentes. Su acervo se compone aproximadamente de 230 000 volúmenes y es pública. Atiende de lunes a viernes de 8:30 a 20:30 horas.

La Dirección de Difusión y Extensión Universitaria, te invita a leer el blog de otros mexicanos que han sido parte del ámbito pedagógico.

 

Bibliografía


Rodríguez Álvarez, M. (s/f) “Libros de Gregorio Torres Quintero”, Facultad de Pedagogía, Universidad de Colima. En: http://www.somehide.org/images/articulos/documentos/ponencias/49_mariarodriguez.pdf Consulta realizada el 20 de febrero de 2017

Hernández Corona, G. (1955) Gregorio Torres Quintero (1866-1934): su vida y su obra. Universidad de Colima. En: https://books.google.com.mx/books?id=5ZWZW1Xe13kC&pg=PA156&lpg=PA156&dq=versos+gregorio+torres+quintero&source=bl&ots=vtVmFU0vy0&sig=lQkzbNmSBO50eS5EhMdIOg4CtHY&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiIhpXEmanSAhXKgFQKHYK2BQ8Q6AEINDAI#v=onepage&q=versos%20gregorio%20torres%20quintero&f=false
Consulta hecha el 22 de febrero de 2017

Martínez Moctezuma, L. (2015) “Los manuales de lectura, un patrimonio de la historia educativa de México”. Texto descargado el 20 de febrero de 2017 de: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5777276.pdf

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  • Última Actualización:Miércoles 21 Febrero 2024.
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